"¿Google Ads o Facebook Ads?" es la pregunta equivocada. La pregunta correcta es: "¿Mi cliente potencial busca activamente lo que vendo, o necesito que descubra que existe?" Porque esa distinción define qué plataforma te va a funcionar mejor — y mezclarlas mal es la forma más rápida de quemar dinero en publicidad digital.

La diferencia fundamental: intención vs interrupción

Google Ads funciona sobre intención. Alguien escribe "abogado laboralista en Bilbao" → tu anuncio aparece → esa persona ya sabe que necesita un abogado. Tu trabajo es convencerle de que seas tú, no de que necesita un abogado.

Meta Ads (Facebook e Instagram) funciona sobre interrupción. Alguien está scrolleando fotos de la boda de su prima → tu anuncio de "paellas artesanales a domicilio" aparece en el feed → esa persona no estaba buscando paella, pero la imagen le da hambre y hace clic. Tu trabajo es doble: captar su atención Y convencerle de que necesita lo que vendes.

Esto tiene implicaciones directas en todo: el tipo de creatividad que necesitas, el presupuesto, el funnel de conversión y las métricas que importan.

Cuándo elegir Google Ads

Google Ads es la mejor opción cuando:

Tu producto o servicio tiene demanda de búsqueda

Si la gente busca activamente lo que ofreces ("dentista en Málaga", "curso de oposiciones online", "tienda de muebles"), hay volumen de búsqueda que capturar. Puedes verificarlo gratis con el Planificador de Keywords de Google Ads.

Tu servicio resuelve un problema urgente

Cerrajeros, fontaneros, abogados de accidentes, reparación de electrodomésticos. Si es urgente, la gente busca en Google, no en Instagram. La urgencia implica intención de búsqueda alta.

Tu ciclo de venta es corto

Si alguien puede decidir comprar en la primera visita (ecommerce, reservas, servicios de precio medio-bajo), Google captura esa decisión. No necesitas 5 touchpoints para convencer — necesitas aparecer en el momento justo. Buscar → clic → compra.

Tu ticket es alto y el volumen es bajo

Servicios profesionales, cirugía estética, inmuebles de lujo. Necesitas pocos clientes pero cada uno vale mucho. Google te permite pujar agresivamente por keywords de alto valor porque un solo cierre justifica semanas de inversión.

Cuándo elegir Meta Ads

Meta Ads es la mejor opción cuando:

Tu producto es visual o emocional

Moda, decoración, comida, viajes, cosmética. Si una buena foto o vídeo puede provocar un "lo quiero", Meta es tu plataforma. El formato de feed nativo (foto/vídeo con copy corto) funciona extraordinariamente bien para productos que entran por los ojos.

No hay demanda de búsqueda (aún)

Si vendes algo que la gente no sabe que existe o que no sabe que necesita, nadie lo busca en Google. Necesitas una plataforma que lleve tu mensaje a la persona correcta sin que ella lo pida. Meta Ads con su segmentación por intereses, comportamientos y audiencias similares (Lookalike) hace exactamente eso.

Tu público objetivo está bien definido

Si puedes describir a tu cliente ideal por edad, intereses, comportamiento o cargo profesional, Meta te permite llegar a él con precisión. Los odontólogos interesados en formación estética, las madres de niños de 3-6 años, los directores de marketing de pymes. Cuanto más específico sea tu público, mejor funciona Meta.

De hecho, esto fue clave en el caso de la academia de medicina estética: la segmentación hacia odontólogos interesados en estética facial fue lo que permitió un ROAS de 12x con solo 300 €/mes de inversión.

Quieres construir marca a la vez que vendes

En Google Ads, tu anuncio es texto (o Shopping). En Meta, es contenido visual que la gente ve, recuerda y asocia con tu marca — incluso cuando no hace clic. Meta Ads tiene un efecto de branding que Google Search no tiene.

Las métricas son diferentes (y hay que medirlas diferente)

Uno de los errores más caros es medir ambas plataformas con los mismos KPIs y esperar los mismos resultados. No funciona así:

Google Ads

Meta Ads

Si comparas el CPA de Google Ads (que captura conversiones directas) con el CPA de Meta Ads (que tiene mucha conversión delayed), Google siempre va a parecer mejor. Pero eso no significa que Meta no esté funcionando — significa que la atribución es más difusa.

Cómo combinarlas (que es lo que deberías hacer)

La realidad es que la mayoría de negocios deberían usar ambas, pero con roles diferentes:

Estrategia 1: Meta para prospección, Google para cierre

Meta Ads presenta tu marca a gente nueva (audiencias frías). Algunos visitan tu web y no compran. Google Ads captura la demanda que se genera después: la persona que vio tu anuncio de paella el martes, el jueves busca "comprar paella artesanal online" → tu anuncio de Google aparece → compra.

En este modelo, Meta es la inversión en "awareness" y Google es la red que recoge los frutos.

Estrategia 2: Google para demanda existente, Meta para retargeting

Google Ads captura las búsquedas principales. Meta Ads hace retargeting: muestra anuncios a quienes visitaron tu web por Google pero no convirtieron. Este modelo funciona muy bien para servicios con ciclo de decisión de días o semanas (consultorías, formación, servicios profesionales).

Estrategia 3: Full funnel con ambas plataformas

Meta top-of-funnel (contenido educativo, video views) → Meta mid-funnel (retargeting con testimonios, ofertas) → Google bottom-of-funnel (búsquedas branded + keywords transaccionales) → Meta remarketing para recompra.

Esta es la estrategia más completa pero requiere un presupuesto mínimo de 2.000-3.000 €/mes para que cada etapa tenga suficiente volumen.

Presupuesto mínimo por plataforma

Con base en lo que veo funcionar en cuentas reales:

Los 5 errores que más dinero queman

1. Usar la misma landing page para ambas plataformas

El tráfico de Google ya sabe qué quiere — necesita una landing page directa con precio, beneficios y CTA. El tráfico de Meta está descubriendo — necesita una página más educativa que le convenza de que tiene un problema antes de venderle la solución.

2. Juzgar Meta Ads solo por conversiones directas

Meta contribuye a conversiones que luego se atribuyen a Google (o a "tráfico directo"). Si cortas Meta Ads, a las 2-3 semanas verás que Google también baja. Son vasos comunicantes.

3. No usar retargeting

El 97% de los visitantes no convierten en la primera visita. Si no haces retargeting (mostrar anuncios a quienes ya te visitaron), estás pagando por ese tráfico y regalando la conversión. Es el dinero más rentable que puedes invertir en publicidad y la mayoría de negocios no lo hacen.

4. Creatividades estáticas en Meta Ads

Las imágenes estáticas tienen su lugar, pero el vídeo corto (15-30 segundos) funciona significativamente mejor en la mayoría de sectores. No necesitas producción profesional — un vídeo grabado con el móvil con buen mensaje supera a una foto de stock con producción cinematográfica.

5. Copiar la estrategia de otra empresa

Lo que funciona para un ecommerce de moda no funciona para un despacho de abogados. Lo que funciona en Madrid no funciona igual en Oviedo. Cada negocio necesita testar sus propias combinaciones de plataforma, mensaje, audiencia y oferta.

Decisión rápida: ¿por dónde empiezo?

Si tu presupuesto solo da para una plataforma, esta tabla te ayuda a decidir:

Y si después de leer todo esto sigues sin tener claro cuál es la mejor estrategia para tu negocio concreto, eso es exactamente lo que resolvemos en una llamada de 15 minutos. Te digo qué haría yo con tu presupuesto, sin compromiso.